(Por LA GACETA) Hace menos de un año ellos movían los hilos del entonces poderoso San Martín de San Juan, candidato indiscutido al ascenso en la temporada 2009/2010. Los recuerdos son todos buenos, afirman Leandro Becerra, Omar Gallardo, Walter Cuevas y Gastón Stang. Cada uno a su manera disfrutará el hecho de volver a jugar en tierras cuyanas."He dejado varios amigos y compañeros allá", reconoce Becerra, quien a su vez sabe lo importante que será para el plantel de Atlético batir el domingo al puntero del campeonato. "Con el equipo que tenemos podemos lograr los tres puntos en cualquier cancha. Será un partido difícil, es verdad, pero no imposible de ganar", analizó el carrilero, pesimista cuando se toca el tema del recibimiento por parte de la afición local. "No creo que nos traten muy bien. Cuando no lográs algo, más en la situación que estuvimos nosotros (fueron cómodos líderes), la gente se pone muy mal. Pero bueno, esto es fútbol y hay que seguir adelante", se sincera.
El "Tanque" Stang, por su parte, se mete de lleno en el partido. "Va a ser complicado, como todos. Ellos vienen de perder contra Instituto y no quieren volver a caer. Menos de locales. Aparte, los de atrás se están acercando. Quizás podamos aprovechar la presión de los hinchas si ellos no llegan a convertir rápido", dice el rubio.
El más viejo de los ex "verdinegros" es Cuevas. "Chivato" pasó dos temporadas allá antes de venir a los "decanos". Es más, los sanjuaninos le ofrecieron seguir ligado a la institución. "Es una linda oportunidad para nosotros. Si nos va bien podemos prendernos en la lucha por el título. Es un buen momento para acercarnos", apunta el delantero, que considera fundamental este duelo, aunque no llega a titularlo como "el partido del año". "No, no creo que sea así. Aparte, después viene el clásico con San Martín. Hay que ir de a poco, sumando puntos, que es lo importante", subraya el nacido en San Bernardo.
Está todo dicho. Hasta segundos antes de pisar el estadio "verdinegro", Cuevas, Stang, Gallardo y Becerra recordarán momentos que están frescios. Después será hora de salir a defender los colores celeste y blanco.