El equipo de Quiroz hizo un gran primer tiempo y se fue al descanso ganando 1 a 0, con un golazo de Torresi. Pero en el complemento, Piñero Da Silva lo empató rápido y desapareció cualquier ilusión. Así, el Verdinegro quedó afuera de cualquier posibilidad de promoción y la segunda rueda terminará siendo la peor de la historia en el Nacional B.
Era el último vagón del tren. Sólo una victoria podía darle una esperanza al equipo sanjuanino. En una cancha complicada y con permanente viento, los once jugadores de Quiroz buscaban la victoria.
Encontró rápido el camino. Porque una bomba de treinta metros de Mariano Torresi superó a Capogrosso y el Verdinegro se puso en ventaja. Es más, a partir de allí el Verdinegro jugó mejor que la CAI y estuvo cerca del segundo con un remate de Tonelotto en el palo.
Pasaron los minutos y el primer tiempo terminó. El equipo había tenido un buen nivel y los resultados en los demás estadios se daban.
Pero en el segundo tiempo volvió la imagen de todo el segundo semestre. San Martín se refugió atrás y se lo empataron de inmediato. Piñero Da Silva le ganó la espalda a Galarza y definió ante Corti, que hizo poco para contener la pelota.
Tras el empate obtenido, el local fue por más y en más de una ocasión pudo liquidar el asunto, pero no encontró la eficacia necesaria para meter el segundo gol. Los dirigidos por Quiroz mostraron poco y nada para ganarlo sobre el final, se entregaron al empate y el resultado terminó igualado.
La historia llegó a su final y la historia que parecía ser un sueño en diciembre, en mayo terminó convertida en pesadilla. Hasta la temporada que viene...
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Era el último vagón del tren. Sólo una victoria podía darle una esperanza al equipo sanjuanino. En una cancha complicada y con permanente viento, los once jugadores de Quiroz buscaban la victoria.
Encontró rápido el camino. Porque una bomba de treinta metros de Mariano Torresi superó a Capogrosso y el Verdinegro se puso en ventaja. Es más, a partir de allí el Verdinegro jugó mejor que la CAI y estuvo cerca del segundo con un remate de Tonelotto en el palo.
Pasaron los minutos y el primer tiempo terminó. El equipo había tenido un buen nivel y los resultados en los demás estadios se daban.
Pero en el segundo tiempo volvió la imagen de todo el segundo semestre. San Martín se refugió atrás y se lo empataron de inmediato. Piñero Da Silva le ganó la espalda a Galarza y definió ante Corti, que hizo poco para contener la pelota.
Tras el empate obtenido, el local fue por más y en más de una ocasión pudo liquidar el asunto, pero no encontró la eficacia necesaria para meter el segundo gol. Los dirigidos por Quiroz mostraron poco y nada para ganarlo sobre el final, se entregaron al empate y el resultado terminó igualado.
La historia llegó a su final y la historia que parecía ser un sueño en diciembre, en mayo terminó convertida en pesadilla. Hasta la temporada que viene...